Al referirse al Operativo Enjambre, estrategia federal impulsada para combatir la infiltración del crimen organizado en los gobiernos locales, el alcalde de Abasolo, Job Gallardo, afirmó que quienes ejercen el servicio público con honestidad no tienen razones para temer las investigaciones.
“El que nada debe, nada teme, no me da miedo que me asesinen, no traigo escoltas, y no, no me da miedo. ¿Por qué creen que no me da miedo? Porque no debo nada. Porque yo trabajo para la gente de Abasolo”, declaró.
El presidente municipal sostuvo que la transparencia en el ejercicio del poder debe ser una condición indispensable para cualquier autoridad y aseguró que, desde antes de asumir responsabilidades públicas, los funcionarios son objeto de revisión y escrutinio.
“A ver, además, yo creo que ya me han investigado, no creas que eso llega de golpe y porrazo, desde antes de que llegas al cargo, desde que eres candidato, y yo fui candidato desde 2021, ya te traen estudiado y analizado”, expresó.
Gallardo enfatizó que la integridad de un gobernante no se limita únicamente a actuar dentro de la legalidad, sino también a mantener principios éticos sólidos.
El alcalde señaló que su labor está enfocada en la búsqueda de justicia social y en atender las necesidades de la población más vulnerable, por lo que aseguró sentirse tranquilo respecto a cualquier investigación o revisión de su actuar
“El corazón limpio lo tienes, la conciencia limpia, cuando luchas para que le vaya bien al que menos tiene, cuando luchas por la justicia, no hay nada que te pueda vencer, quien busca ayudar al pobre, ayudar al que menos tiene, al indefenso, se puede enfrentar a lo que sea y vas a poder pasar cualquier peligro”, señaló.
Pero, el edil consideró que los operativos de seguridad y las acciones contra la delincuencia organizada, aunque necesarios, no resolverán por sí solos los problemas de violencia que enfrenta el país si no existe una transformación social más profunda.
Finalmente, Job Gallardo hizo un llamado a fortalecer la formación en valores dentro de las familias y la sociedad, al considerar que el respeto, la honestidad y la solidaridad son pilares fundamentales para construir comunidades más seguras y justas.

