El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, pidió a la sociedad reflexionar sobre el incremento de la violencia, tras los recientes asesinatos de dos menores de edad en los municipios de Irapuato y Pénjamo.
Los hechos han encendido la preocupación debido a que las víctimas fueron una niña de tres años y un niño de cuatro, quienes murieron en ataques armados en distintos puntos del estado.
En Pénjamo, el menor perdió la vida en un hospital tras ser herido durante un ataque contra un vehículo en la colonia Cruz Verde, donde también dos jóvenes resultaron lesionados.
En Irapuato, la niña falleció en el lugar de los hechos tras una agresión armada registrada en la colonia Las Huertas, lo que movilizó a autoridades de los tres niveles de gobierno.
El obispo Enrique Díaz Díaz señaló la necesidad de no perder la capacidad de indignación ante este tipo de hechos, especialmente cuando afectan a la niñez.
Indicó que la violencia no debe asumirse como parte de la vida cotidiana, por lo que es necesario mantener una postura activa frente a estos hechos.
Asimismo, subrayó que la construcción de la paz implica un esfuerzo conjunto entre autoridades y sociedad
El líder de la Diócesis de Irapuato también hizo énfasis en la importancia de garantizar condiciones de seguridad para las familias.

